Pese a que es  una de las energías más asequibles, el gas natural aún tiene poca concurrencia en las viviendas de algunas zonas de nuestra península. En especial, tiene más extensión en el área centro-norte, donde las temperaturas son más bajas  y se dan más instalaciones de caldera de gas. En cambio, es menos usual en las poblaciones que se sitúan hacia el sur de España, ya que las temperaturas son más prominentes y apenas unos cuantos disponen de un método de calefacción, por lo que es más común que utilicen sistemas como las bombonas de butano o propano para calentar la vivienda.

Sea donde sea, la utilización de gas natural acarrea una progresión de beneficios. Entre los que se posiciona la estabilidad que conlleva su coste. Sigue leyendo que te lo contamos a continuación:

  • Economizamos en los recibos de electricidad: Una manera de equilibrar los prominentes recibos eléctricos es nivelar el consumo de energía con gas natural. Siendo más económico, podemos emplear algunos sistemas de gas natural y lograr un ahorro notable de cara a la factura del mes.
  • Los usuarios que gozan del gas natural pueden beneficiarse de él, tanto para la calefacción, experimentando un clima confortable y homogéneo en toda la vivienda pudiendo ajustar la temperatura de cada sala con un termostato, como para obtener agua caliente sin interrupción o sencillamente para cocinar.
  • Es fiable. Si lo cotejamos con el propano o el butano, esta corriente es mucho más sólida porque basta con las revisiones propias y el mantenimiento preciso. Sería muy complicado experimentar un escape de gas natural. Si por alguna circunstancia ocurriera, se desentegraría de inmediato por el aire. Siempre que el domicilio cuente con la ventilación mínima que establece el reglamento.
  • Es una energía verde: El gas natural tiene una fuerza fósil con un mínimo choque hacia el medio ambiente. En otras palabras, su elaboración implica menos emisiones de CO2 a la atmósfera por unidad de energía empleada; asimismo no expulsa residuos ni humos.

butano

  • Acceso rápido, sencillo y confortable: La red de reparto de gas natural está encaminada desde el punto de abastecimiento general hasta cada una de las viviendas que se decantan por disponer de una asistencia de gas natural. Los consumidores de esta energía disponen de un grifo que tiene que activar un experto en el sector, que es quien instala el gas por primera vez, así tendremos calidad continuamente sin necesidad de nada más.
  • Tarifa según consumo: Al contrario de la tarifa eléctrica, las tarifas de gas natural no las demanda el usuario, sino que las atribuye la distribuidora del área de surtimiento en base al consumo al año que se efectúe. Así, cada dotación computa con la tarifa que le corresponde, ni más ni menos. De igual modo, el consumo de gas natural se registra mediante un contador (como en el caso de la electricidad) y es más sencillo llevar un control para poder economizar. Déjate asesorar a través de los comparadores neutros que ofrece internet, para obtener mayor resultado de ahorro en las facturas.

¿Qué condiciones tengo que reunir para contratar el gas natural?

Las comercializadoras requieren a los consumidores un conjunto de documentos para que el trámite se lleve a cabo de la manera acertada.

  1. Nombre y apellidos junto con el DNI del titular del contrato
  2. Dirección exacta del punto de suministro
  3. CUPS del gas
  4. Certificado de la Instalación Receptora Individual (IRI)
  5. Certificado de instalación térmica, en caso de tener calefacción de gas
  6. Número de cuenta bancaria
  7. Si el domicilio es nuevo, necesitarás la licencia de 1ª ocupación

La evolución para dar de alta el gas en una casa no es inmediata, el plazo estipulado suele rondar de entre 5 y 7 días hábiles desde que la distribuidora cuenta con toda la documentación para validar la puesta en marcha del abastecimiento.

En mencionado plazo, un profesional se desplaza hasta la vivienda para dejar colocado el contador del gas natural en el domicilio.