La presencia de las temporadas cálidas nos invita a realizar cambios en la decoración de nuestro hogar en base a la moda. Un buen punto para comenzar es renovar las cortinas para controlar mejor el sol sin perder frescura y un buen ambiente. Para este año los materiales preferidos siguen siendo el yute, loneta, gasa, mimbre y lino. En cuanto a las tonalidades predominan las claras como los blancos, crudos y beige.

Cada casa u oficina tiene su propio estilo, sin embargo para cada uno de ellos hay una textura y un color que le dan un aspecto favorable para sentirse más a gusto durante los días de verano o primavera.

En la cocina

De preferencia deben usarse cortinas que puedan enrollarse hacia arriba para evitar salpicaduras que puedan afear la tela, ofreciendo frescura y luminosidad durante el día y protección durante la noche.

Para la cocina suelen usarse estampados y los de temporada deben ser colores sublimes, cálidos, tenues. Se recomienda una combinación de amarillos, verdes y naranjas. Las figuras del estampado no muy grandes o llamativas, más bien delicadas y elegantes para darle ese toque especial y agradable, fresco y sublime a la cocina.

En la sala

El lino, mimbre o gasa son la tendencia para este importante lugar de la casa. Se están usando suntuosas cortinas que parten desde muy cerca del techo hasta arrastrar un poco en el suelo para añadir prestancia y estilo. Pueden colocar doble tela de fibras naturales para evitar la entrada directa de los rayos solares sin restar o disminuir la presencia de aire natural.

El estilo mediterráneo es perfecto para la ocasión porque contagia bienestar. La cortina se acomoda perfectamente a ambientes donde predomina la madera, metales y fibras naturales. En cuanto a los colores se pueden combinar blancos y azules con algún toque de verde, pues las plantas otorgan mayor naturalidad y frescura.

Los dormitorios

El dormitorio exige telas gruesas para disminuir la luz natural con unas telas delgadas abajo para protegerlas del polvo. Las cortinas ubicadas desde lo más alto de la habitación, largas hasta el piso, no necesariamente que arrastren. Los colores claros con algún toque de azul mar o verde manzana para recobrar frescura y sosiego en las temporadas de mucho calor y luz.

El dormitorio puede decorarse con paredes blancas o colores cálidos. Para darle mayor luminosidad cubre la ventana con un estor blanco y sobre él una cortina con un dibujo o estampado en amarillo.

La decisión final siempre dependerá del gusto y estilo de cada quien, sin embargo, entre las texturas y colores tendencias para este año siempre habrá algo que se adecúe.